

He disfrutado de horas y horas de observación, aprendiendo a entender mejor los mecanismos de las dinámicas de grupo. También he podido maravillarme ante tanta riqueza y complejidad del lenguaje, las emociones y las actitudes en la convivencia.
Entre los perros que he acogido en mi casa, algunos estaban en régimen de acogida, dentro de colaboraciones con las asociaciones Dogplanet, Patas y Amores Perros Cádiz.
Considero haberme beneficiado de experiencias únicas y extremadamente valiosas con cada uno de esos huéspedes. La incomprensión, las frustraciones, y los cuestionamientos de sí mismo permanentes son inevitables, lidiando con perros inestables y con niveles altos de estrés.
Pero esa dedicación también ha dado como fruto grandes aprendizajes. Sin olvidar, la alegría que me ha aportado el conseguir desarrollar paulatinamente una relación sana con ellos, y participar en el esfuerzo colectivo para buscarles el hogar ideal y ayudarles a ser seres más felices en presencia de otros perros y humanos.
No podría aprender tanto de mis observaciones y dificultades sin formarme en los estudios científicos más recientes. Seguir estudiando es, y siempre será, clave para afinar mi aportación a familias multi especies que necesitan apoyo.
Aquí quiero subrayar mi agradecimiento a Mary de Pasion4Dog por guiarme en la entrada del camino a la educación amable y a la asociación ANPECEC por apoyarme, entre otros compañeros, en mi aventura perruna y humana.









