El Jardín Azul nació en la cuidad de Marrakech el día que visité el Jardín de Majorelle. Jacques Majorelle fue un artista francés que vivió en Marruecos en los años treinta del pasado siglo y creó aquel jardín botánico pintando las paredes de un tono azul, creación propia inspirada en los colores tradicionales de aquel país y que lleva su nombre, el azul Majorelle.
Por otro lado, el Jardin del pintor Monet, en Giverny, cerca de Paris, muy famoso por esas mezclas de tonos amarillos y azules, indudablemente me impactó a su vez.
Ambos jardines conectaron con mi sensibilidad y mi gusto por la estética, los colores vivos y la composición. Además, los dos lugares transmiten para mí una alta vibración espiritual.
En mi último viaje a Marruecos hace 5 años, quise visitar Chefchaouen, “La Ciudad Azul”.
Está claro que llevaba las semillas del color desde tiempo, el gusanillo ya me habitaba… y naturalmente, cuando me instalé en mi casa actual hace 2 años empecé a dar vida a esas formas y colores fijadas en mi mente desde hace años.